sábado, 12 de marzo de 2011

Todo depende del cristal con que se mira

Pues desde hace varios meses cambie de giro profesional radicalmente y desde entonces ha sido una montaña rusa de emociones.

Dolores de cabeza al tratar de escribir temas de automatización de procesos.

Canas verdes después de las millones de trasnochadas excesivas.

Muchos corajes, frustraciones Y también cabezas quebradas pero a final de cuentas he sobrevivido en mi nuevo trabajo ya el periodo entero que se llevaría la gestación de un bebé.

Hace unos días fui a una Expo en la que me abordo una niña de prepa:

--- 'hola, ¿Podrías tomarme una foto con aquellos japonesitos?' *vocecita infantil*

Yo, cual persona amabilísima que soy accedí y fui caminando con ella hacia el lugar en el que se encontraban los nipones, mientras tanto, empezó a entrevistarme sobre mi vida:

--- ¿Y tu de donde vienes? Preguntó con su vocecita infantil.

La respuesta a mi explicación, para mi y muchos otros aburrida, fue la siguiente:

--- WOOOOOOOOOOWWWWWWWW!!!!!!!!!!! (imaginar el tono mas emocionado de la vida). QUEEEEEE PADRE!!!!!!!!!!!!!!! ESE SI ES UN TRABAJO DE VERDAD!!!!!!!!!!! (con el tono igualmente emocionado), entre otras cosas mas que son menos significativas.

Yo no pude hacer mas que esbozar una sonrisilla y meditar un poco al respecto.

Mi trabajo para esa niña es la cosas mas maravillosa de la vida y me convertí en su heroína desde entonces a que se olvide de mi existencia, mientras yo lo maldigo día a día excepto en aquellos que son quincena, lo sorprendente es que me haya encontrado con alguien tan entusiasta justo en una etapa de frustración absoluta y lo peor es que no me haya servido de motivación.

Y ya, extrañaba un poco mi bloc U_U.


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