domingo, 21 de marzo de 2010

Post serio sobre cuánto apestan los automovilistas...

Hace unos días me reencontré con una vieja amiga que no veía desde hace un par de años. Este post sonará a cadena power point-era que envían los papás pero no me importa, al fin que ya nadie me lee, jojojo.

Bueno, sentí feo por que siempre dicen las cadenas power point-eras que tienes que regar a tus amigos, que debes echarles una llamada de vez en cuando y bla bla bla. Por una cosa o por otra al final es difícil hacerlo y menos con TODOS tus amigos, así que inevitablemente te perderás de cosas importantes en la vida de aquel amigo al igual que él de algunas de la tuya.

Yo tenía muchas ganas de ver a esta niña y al final, después de tanto tiempo nos pudimos ir a echar chisme. En este par de años me perdí de muchas cosas, pero una en especial me hizo sentir la peor amiga ever. La mamá de mi amiga (a la que conozco desde que iba en 4º de primaria) estuvo muuuuuy cerca de fallecer, tuvo unas broncas súper fuertes de salud y estuvo más de medio año en coma y mucho hospitalizada.

Sentí feo que en esos meses jamás me enteré y no estuve para apoyar a mi amiga que aún ahora que pasó rato de que la señora salió de peligro me contaba la historia con lágrimas en los ojos. Dentro de estos meses feos feos me contó de una ocasión que decidieron de plano cambiarla de hospital. Contrataron una ambulancia carísima equipada para el tipo terapia intensiva y así se aventaron a mudarla de un hospital al otro.

Con lágrimas en los ojos me contó como iba ella adentro de la ambulancia sosteniendo la mano de su madre mientras su pulso iba debilitándose cada minuto mas y mas. ¿la razón? que los automovilistas sobre periférico hacían caso omiso a la sirena y no se preocupaban por abrir paso a la ambulancia que traía a la señora en estado crítico. Esto costó que el poco avance que había logrado en los últimos meses se fuera a la basura ya que llegó al otro hospital muy mal debido al largo camino que al final hicieron allá afuera.

Me acordé de esto por que iba yo manejando en la mañana, hora pico, periférico atascado cuando una ambulancia intentó avanzar entre los autos, yo me moví cuanto pude pero sentí en verdad feo cuando varios minutos después volteé al frente y no era mucho lo que esta había podido avanzar. Creo que empezamos a poner atención en detalles como este hasta que lo vivimos más de 'cerca', y es entonces cuando volvemos al mismo dilema de toda la vida sobre el mexicano y su cultura y el respeto y la responsabilidad social...........

domingo, 14 de marzo de 2010

de como estoy destinada a morir de obesidad...

No es propósito de año nuevo ni alguna jotería por el estilo. Es que cuando se cambia el ritmo de vida tan radicalmente como yo lo hice a partir del desempleo es inevitable ganar unos cuantos (35 mas o menos) kilitos.

Cuando me di cuenta que los kilos eran tantos como los que pesa una anoréxica cualquiera, decidí tomar medidas drásticas al respecto.

Desde hace semanas, tirándole a meses, intento llevar una dieta radical y muchas veces lo consigo, lo malo es que mi casa es una bomba de obesidad y los personajes que en ella habitan también.

Estoy triste por que mi papi es la drama queen mas drama queen de la comarca (no, no es hereditario) y no deja de ofrecerme cosas prohibidas y ofendiendose cuando digo 'no'.

Este día por fin aclaró las reglas para comer:

*Familia asfixiadez a la mesa*

Asfixiada come sanamente mientras los demás lo hacen a su antojo. Cada quien es feliz a su manera hasta que el señor Asfixiadez saca uno de esos deliciosos panes rellenos de queso Philadelphia y lo extiende hacia su servilleta.

Su servilleta se limita a hacer un movimiento negativo con la mano, rechazando las 200 calorías que se le ofrecían. --/> Padre acerca el panecillo aun mas a su servilleta y empieza una silenciosa pelea empeñado padre en que lo tomara y asfixiada en rechazarlo. Al final me dijo que es de mala educación rechazar la comida que le ofrecen a uno, y así, he vivido una intensa pelea contra el mundo en estos meses de ausencia bloggeril...

Lo peor es cuando tienes bien preparado tu kilo de apio pa todo el día y de repente sale la mamá, la amiga, la novia, la hermana, la cuñada o quien sea, a gritar emocionada:
YA ESTÁ EL DESAYUNOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! *Mostrando sonriente las millones de calorías seleccionadas para el festín*


Blehhhhhhhhh, me rindo, voy a morir de obesidad y ya, punto final.